martes, 8 de septiembre de 2009

Pipi Estrada



Pipi has puesto de acuerdo a toda esa “parada de monstruos” que circulan por la televisión, todos te odian.
Eres el bufón de la corte de los freakis, un vagabundo catódico que busca un programita que le contrate. Con tu presencia has aunado fobias. Ahora por los rincones de Telecinco la pregunta de moda es: ¿tienes pipifobia?. Y yo, un mero espectador, se pregunta si será por tu celebre halitosis, o por tu peinando rememorando a los personajes de tebeo dibujados por Escobar, o por tus chaquetas náuticas, como si fueras un marinero que ha perdido todos los barcos.
A mí , un mero espectador, me gustaría saber cómo te has convertido en el personaje de eso del “colorín” más aborrecido.

Ahora dicen que has imitado la portada de “Papito” tatuándote en tu cuerpo de cincuentón los nombres de los vecinos de ese saloncito llamado Sálvame, al que, por otra parte, tú tanto ansias regresar aunque sea como muñeco de pin-pan-pun al que todos golpeen.
Porque Pipi la dignidad la has perdido hace tanto tiempo que ahora las fotografías en calzoncillos y niño de primera comunión, lo que hacen es mostrar un hombre desnudo, vacío de cualquier tipo de sentido del ridículo y lo que produces al que te ve es justo eso: ridículo ajeno.
Pero Pipi, ¿no eras tú un locutor de García?, pero Pipi, ¿no has trabajado más de veinte años en las mejores cadena de radio?, pero Pipi... ¿qué necesidad había de todo esto?.

Y, ya ves, últimamente lo que has conseguido es tener fama de viejo celosón, de tipo violento, de pestoso y de cornudo, a parte de eso de “hortera de bolera” que tanto te molestó. Y te repito yo, un mero espectador, me pregunto si te ha merecido la pena esto de ser un hazmerreír, un chiste malo, un tipo mayor que no sabe que edad tiene, un merodeador de chicas jóvenes, un vendedor de desnudos, un ligón de discoteca del que todas huyen, un maniquí de pantalones de colores y chaquetas con naftalina.

Pipi, ¿no sería mejor que no hubieras atravesado esa delgada línea rosa que separa los mercachifles que venden hasta su alma, del resto de comentaristas de la cosa del corazón?. Pipi ¿no sería mejor que no te hubieras ensuciado tus “bonitos zapatos” con el lodo de tu vida?. Porque al final ese lodo te ha engullido y ya no puedes salir de la mierda.

Sin embargo, Pipi, para despedirme, tengo que decirte que te envidio por la exmujer o exnovia que tienes. Y si no te importa y siempre que no te suponga un ataque de celos, ni los nervios impropios de un tío con tanto muescas en el espaldar de su cama como tú aseguras que tienes... así, de buen rollo, me gustaría felicitarte por tal conquista, y por mi parte prometo no contar más chistes malos de ti, ni por supuesto hacer referencia alguna a esa revista de la que eres portada y que ha causado tal impacto que los quiosqueros la retiran de sus estantes para no asustar con tu presencia impúdica a los pobres viandantes que nada te han hecho

2 comentarios:

  1. Se autoparodia de manera patética. Con su trayectoria, y por tener popularidad (que no prestigio) se ha convertido en un circo con patas, el pobre...

    Mike Medianoche

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  2. Lo de "pestoso" me a gustado mucho jajajajaja

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