domingo 7 de febrero de 2010

¿Todos contra Kiko?, ¿Todos contra Lydia?





Pues sí, haciendo gala de ese sentimiento tan humano denominado rencor, el grupito de personajes que interviene en Sálvame aprovecha la circunstancia y arremete de manera burda e intestina contra Kiko, Lydia...o contra el primero que pase por allí. De esta manera Mercedes Milá embiste contra Kiko, Jimmy, ¿quién le habrá invitado a esta fiesta?, se acuerda de lo malísima que es Lydia....En fin, ese patio de corrala donde se comercializa las vísceras de los demás ha comenzado a hacer negocio con las suyas propias, todo un cambio, una nueva manea de hacer un programa,o mejor dicho una cadena entera, que se nutre de sí misma, que sólo necesita amigos que nucna fueron amigos, Judas que se venden por monedas de plata, y algún que otro personajillo encantado de haberse conocido y que quiere su cuota de protagonismo.

sábado 6 de febrero de 2010

Kiko vs Lydia





En estos días estamos asistiendo al enfrentamiento, a esa clase de desamor que acaba en odio, entre Kiko y Lydia Lozano. Esta "pelea" retransmitida en directo a modo de combate de boxeo que en vez de con puños se hace con palabras, miradas y lágrimas hace que muchos televidentes se posicionen con una parte u otra, cosa que es normal y que forma parte de la condición humana, pero yendo un poquito más allá, sólo un poquito, me abochorna estas peleas domésticas en las que se mezclan la amistad, la enfermedad, el desprecio y los diálogos de besugos temporalizados por los cortes de publicidad y con un presentador que se ríe de todo y de todos, incluyendo a los que estamos viendo la tele. Yo no quiero saber que Kiko estuvo enfermo de cáncer, no quiero saberlo, me quedo con un Kiko que se enfada con los invitados, que es un poco "cabroncete" en el plató y que me hace odiarlo, reírme o darle la razón, pero siempre en el contexto de personaje televisivo, a nadie que no sea su familia o amigos, le interesa la vida privada de este señor, no quiero conocer sus miserias, porque si las conozco ya no me podré odiarle, ni reírme, ni darle la razón sobre si un Gran Hermano es más tonto o más listo; a lo único que podré llegar es a apagar la televisión porque asistir a ese espectáculo lo que hace es sentir pánico; pánico ante la vida ajena, pánico a ser un mirón de la desgracia, un moscón que se ha colado en un salón a quien nadie le ha invitado.
Con esto no quiero dar la razón ni a Kiko, ni a Lydia ni a Mercedes Milá, no doy la razón porque nadie la tiene y todos la tienen. Los únicos que no tienen razón son los que hacen de estos peleas un espectáculo televisivo del que disfrutamos comiendo palomitas y que al parecer revienta los índices de audiencia; toda una paradoja, ¿no?. Y a modo de consejo de buen rollo: Kiko, Lydia...Mercedes ¿por qué no solucionáis estas cositas en vuestras casas?, ya sé que el cheque bancario va a ser menor, pero en la vida no todo es por dinero, ¿verdad?.

sábado 30 de enero de 2010

Un día por Telecinco



El pasado viernes cuando la alborada me abandonó dejándome en la incertidumbre de un nuevo día, sentí el quemazón en mi alma del aburrimiento, de llevar una vida insipida y anodina; por ello y antes de que la desesperación me llevara a una previsible melancolía, me propuse vivir nuevas sensaciones. Como mi imaginación es escasa, y las leyes de la genética y el azar no me agraciaron con el arte de la seducción del sexo contrario, creí que la mejor manera de que dotar a mi corazón de nuevos bríos, nunca antes sentidos, sería el conectar mi pequeño televisor y sumergirme en las historias que por allí pasaban. Aunque en un principio repasé las distintas cadenas buscando esa ansiada quimera que me transportara a la felicidad, fue Telecinco la que finalmente me atrapó. De esa manera, y al mismo tiempo que desayunaba un café gastado y una tostada sin tostar una tal Ana Rosa Quintero sedujo mi pensamiento transportándome por los caminos de la política, los sucesos más macabros, dígase se violaciones, parricidios, maltratos, sodomías y una serie de infamias envueltas en una bonita caja con lazo rosa, que me hicieron sentirme un afortunado, porque mi espíritu aún no se ha visto envuelto en tales aberraciones. Luego, en lo que duró la publicida, este señora me propuso un debate sobre el Gran Hermano, en la que se vertió un poquito de mierda sobre algún concursante, supongo que por animar la tertulia y la audiencia. A decir la verdad me alegré de esos insultos y acusaciones, sintiéndome de nuevo un afortunado de que nada de lo que allí se profería se refiriera a mí. Una vez pasado el vendaval del Gran Hermano, Ana Rosa me obsequió con un repaso por la prensa rosa, es decir más mierda. De esta manera el magazine de la nueva Monna Lisa -Ana Rosa también usa la técnica del sfumato para que no se le note las huellas de vejez que la cirugía no le ha quitado- nos ofrece un cóctel de sensacionalismo, corazón, vísceras y demás excrementos que pasen por allí, de una manera tan refinado que al consumirlo sabe a pura azúcar, siendo realidad el vómito de una sociedad que se consume a si misma.

Ya era la hora del aperitivo, me levanté de mi asiento con el ánimo subido, pero justo cuando comenzaba el gesto, un nuevo programa apareció en mi pantalla. No podía creérmelo, por mi televisor aparecieron una decena de chicas guapas que buscaban novio, de inmediato salté sobre mi teléfono para ofrecerme como pretendiente, pero al parecer no cumplo los requisitos básicos para tal fin, es decir ser un guapo actor desconocido con ganas de pasar por un castrado gilipollas, y digo lo de castrado porque a pesar de que los actores pretendientes se citaban con las actrices pretendidas, entre ellos nada pasaba, había alguna miradita, un roce sin más, en definitiva una gran chorrada que sin embargo nos obsequiaba con todos los estereotipos machistas. Pero como todo pasaba tan rápido, y no posee gran destreza en la reflexión me quedé enganchado a ese folletín, a esa tele-novela, a este engendro surgido del cubo de la basura de los directivos de telecinco, con una sonrisa en la boca.






Llega después la versión Siglo XXI de un programa que ya presentó Ana Rosa en el XX, entonces se llamaba Veredicto, ahora ni lo sé ni me importa. El hecho es que de nuevo aparecen actores que a cambio de una mísera cantidad interpretan a unos vecinos que tiran su mierda al patio común, a una pareja de amantes que práctica sexo en la azotea de un edifico a la vista de los mirones circundantes, o un gatito que hace popó en las zonas comunes de una urbanización. Cualquier chorrada que se le ocurra puede llevarse a juicio en esta tontería de programa. Hay que añadir, que para animar la cosa, el público chilla, insulta, gime, apoyando a uno u a otro. ¡Qué bonito!. Y yo como espectador sigo absorto sin dar crédito a tal bazofia; pero por otra parte esa melancolía que a primera hora sentía se ha difuminado, y en ese momento me siento un afortunada por que nada de lo que allí aparece me ha pasado a mí.




Después de almorzar y de una siesta, conecto de nuevo mi pequeña televisión. En ella aparece Jorge Javier, premio Ondas a no sé qué, y unos colaboradores que van desde los que apenas saben hablar y resumen su necedad repitiendo una y otra vez una palabra que supongo que será la única que conocen, por ejemplo el “Vale” de Rosa Benito, a viejas periodistas que están más para un viajecito a del Inserso que para aparecer por la pantalla, como es el caso de Karmele.
Pero con todo esto la realidad es que este programa no engaña a nadie, ofrece lo que oferta, no hay mentiras, aquel espectador que quiera verlo sabe lo que va a ver; por esa razón, y aunque mucha gente deteste este programa, la realidad es que es mucho más digno que el batido de Ana Rosa, o la gran tomadura de pelo que es Hombres Mujeres y Viceversa.



A todo esto yo desde mi sillón veo pasar la horas como si nada, ya es media tarde y nada me atormenta; estoy contento y casi sonriente porque ninguna de mis desgracias es comparable a ese ataque de cuernos que ha sufrido una señora con la nariz torcida llamada Belén Estaban al ver como su “amigo” Jorge Javier entrevistaba a su gran enemiga: La Campa; la villana del universo de telecinco, ese ser convertido en la bruja del cuento de BlacaBelén. Y así, de repente, el cuento se acaba y la Esteban se encuentra a su presentador favorito compartiendo sonrisas y halagos con la esposa de del padre de su hija. Yo desde mi suprema ignorancia creo que todo es por celos, unos celos uterinos que han convertido a Belén Esteban en una celebridad, pero como digo yo sólo soy un espectador ignorante.



Ya casi al anochecer mi espíritu a cobrado bríos y me enfrento a la noche con una energía renacida, por ello agradezco a telecinco haberme envuelto en toda esa basura con las que nos obsequia todos los días y que me hace sentir una afortunado; por ello me levanto de mi sillón enérgicamente, cojo el mando del televisor, la apago y salgo de mi casa para enfrentarme a la realidad, y lo visto en la pantalla se resume en ese minúsculo punto luminiscente que queda que queda en la televisión que espero no volver a encender…..

sábado 23 de enero de 2010

¿Karmele y Eurovisión?

Viendo toda esa tontería,( porque no nos engañemos no es más que una tontería), de que si Karmele va a Eurovisión, que si no va, que si Televisión Española dice, que si no dice, tengo la impresión de estar asistiendo a una enorme tomadura de pelo, una broma televisiva, aquello de "Inocente, Inocente"; por esa razón reviso mi salón, buscando una cámara oculta que por ahora no he encontrado. A ver, a mí, a todos, nos importa un carajo que la vieja y chocha de Karmela vaya a Eurovisión o no. Me da igual y no me parece mal ni bien, de alguna manera eso de que esa señora mayor vaya a Eurovisión forma parte de los postulados de la cultura pop, es algo sin la mayor importancia, banal, insípido, anodino, insustancial, superficial, trivial, intrascendente, vano, fútil... no se me ocurren más palabras para definirlo. En fin, un circo en el que en vez de haber elefantes y trapecista, hay una friki vieja y maniática. Lo que no me hace tanta gracia es que dentro de ese show lícito coloquen la tragedía Griega de que si Karmele tiene depresión, de que si es anticonstitucional, que si se va a recurrir....!por favor!, seamos coherentes: nos reímos de Karmele, lo pasamos bien, lo comentamos con los amigotes mientras tomamos un cerveza, y ya está; vamos a dejar la demagogia y los dramas para otras cosas, porque creo que este momento no es precisamente adecuado para elevar a tragedia tal soplapollez.

Preguntas sin respuestas:

¿Qué hay que hacer para que Rosa Benito no vaya más a ningún programa?.
¿Por qué tiene tanto éxito Arturo GH con las chicas?.
¿Por qué Nagore GH está a todas horas en televisión? (Por cierto Nagore, me comentan que a ti tus amigos y familiares ten llaman con un nombre más corriente,¿a qué se debe ese cambio de nombre, realmente te crees una artista?

lunes 14 de diciembre de 2009

Entrevista al cuervo Jorge Javier

El sábado pudimos asistir a la entrevista más babosa, más absurda, más ridícula y más tonta de la historia. Hablo de la entrevista realizada por un grupo de relamidos "periodistas" que homenajearon a ese tipo que nos martiriza con sus estupideces y que responde al nombre de Jorge Javier.
Yo sabía que Nieves Herrero muy lista, lo que es lista no era, pero jamás pensé que pudiera hacer de esa forma la pelota, a ese, a Jorge Javier.
Sentí asco, sí, lo siento, no es ironía, sentí asco al verla. Repulsión, ganas de vomitar, ganas de tirar la tele por la ventana.
Entiendo y respeto a todos los que le guste el tipo ese, el Jorge Javier, pero de verdad, y por favor que nadie se lo tome a mal: ¿no pensais que ese tipo os está tomando el pelo?. ¿No pensais que la tele que hace, ese personajillo que arremete contra todo el que no le baila el agua, ese que no respeta a nadie ni a nada a excepción del dinero, claro...lo que decía, no pensais que la tele que hace debería ser borrada cualquier programación?.
Por favor Jorge Javier no nos tomes más por idiotas, dejános en paz y vete de la televisión.

sábado 7 de noviembre de 2009

Noche del viernes

En ese combate en el que no se usan los guantes de boxeo, sino pellizcos de moja, tirones de pelo y patadas en las partes nobles o innobles, ayer asistimos a una rotunda victoria en audiencia del programa que presenta el premio Ondas a la mejor caquita televisva, es decir: Sálvame. Contó con la entrevista del usurpador de fondos municipales de Marbella, es decir un ladronzuelo, no de guante blanco, más bien de guante de pana y manchurrones de aceite. Pues bien, resulta que este tipo ahora se ha convertido en todo un héroe que hace las delicias del público relatando su azarosa vida con la diva de las viejas, la tal Isabel Pantoja. Así el antes ya definido como ladrón se nos presenta como un pobre enamorado al que la pérfida folclórica ha maltrado, ha vejado, nunca ha amado y simplemente ha estado con él por el mero interés. Con todo esto, nuestro héroe el Gran Ladrón de Marbella resulta que se ha echado una novieta por aquello de enjugar sus penas con las besos de su nueva amante, y claro, la fría bruja, la cantante de la tercera edad, la Pantoja ha montado en cólera y le ha echado de la casa de ella....o de él....no quedó muy claro....Pero...¿hemos perdido la razón?. El llamado Pichurrín o algo parecido, el que un día arruinó Marbella, es ahora querido y aplaudido por un público que debería escupirle.
Luego llegó la Estebán, ¿no sé si la conocen?. La ex de Jesúlín... Sobre la Esteban dos cositas: Una que la están exprimiendo como una naranja y que las naranjas cuando no tienen más líquido se tirán a la basura. Y dos: Es increible que Belén cuenta una y otra vez la misma historia, siempre dice la mismo, las mismas palabras una y otra vez repetidas, y sin embargo por un motivo que no llegó a entender los televidentes creen que están asistiendo a una revelación única, !toda una exclusiva!, y eso fue, todo lo que dice la Esteban, fue una exclusiva, que dio y cobró !hace diez años!.

Sobre DEC, sólo decir que fue un buen somnifero. Cosa que les agradezco sinceramente.

miércoles 4 de noviembre de 2009

Cosas de la televisión



Hay tantas cosas para comentar...Empecemos dando la bienvenida a un nuevo programa del corazón, lo pudimos ver el viernes pasado en Cuatro, se titula 21 días. Sí, mientras Jorge Javier (nuevo premio Ondas a la mejor caquita televisiva) y Cantizano (el de DEC) se batían el cobre creyendo que la guerra del "corazón" sólo le incumbía a ellos, una chavala que se presenta como periodista nos relataba la vida de la ya mencionada en este blog Carmen Lomana (muy conocida en todo el universo, pero no en el mío). De esta manera la chavala definida como periodista nos obsequiaba con agudas reflexiones cámara en mano, estilo documental. Así asistimos a comentarios a "sotto voce" de la chavala periodista tan profundos como uno que aseguraba que los ricos tienen más posibilidades de divertirse que el común de los mortales, y que por lo tanto, (atención solicito concentración máxima) los que no somos ricos nos estamos perdiendo multitud de increibles sensaciones únicamente al alcance de los adinerados. Éste y otros comentarios ha desatado una histería colectiva en las facultades de filosofía, y de hecho, los catedráticos en pensamiento están considerando reescribir todos los libros de sabiduría al conocer las afirmaciones emitidas por tan eminente mente, por cierto la chavala periodista y filosofa se llama Samanta Villar, lo digo por si alguien quiere buscar su bibliografía en alguna biblioteca.
Y yo me pregunto.......¿Cuánta mierda aguanta un celebro?....Supongo que dependerá del animal....


Bueno, pues la tal Samanta, perdón, Doña Samanta, ganó en audiencia al premio Ondas a la mejor caquita, también conocido como Jorge Javier, un premio Ondas que llegó a decirle a una invitada, así como si nada, que lo importante era que se inventara alguna historia interesante, que eso de ir al programa y no decir nada no era aceptable, y que aquella maldita expresión de "no dejes que la verdad arruine una buena noticia", cobraba más brios que nunca.

A todo esto, nuestro Homo Sapiens Sapiens Sapiens, es decir, Risto Mejide, continuó su programita de corazón invitando a Belencita, la Esteban, la jefa de la tribu de Sálvame, ¿no sé si me explico?, me refiero a esa señora que es conocida por tener una hija de un torero que a su vez está casado con una tal Campa que a su vez intentó (presuntamente) estafar a la seguridad social. Espero que sepan a quién me refiero. Pues nada el Sapiens x3, nos obsequió, también por la cara, con tal presencia. De nuevo, los pobres catedráticos de filosofía, enloquecieron al oir sus palabras y corrieron desesperados a refugiarse en Freud, ya que el discursito político de la Esteban le produjo un estado de estupor que sólo quedaba dos opciones o Freud o el suicidio, que se sepa todos optaron por Freud.



Y yo volví a preguntarme: ¿Cuánta mierda puede soportar un cerebro?, depende del animal que vea la tele ¿no?.

Hasta la próxima.